¿Quiénes somos?

 

EL MUSEO DE BOTONES DESTRO  se desarrolla bajo el auspicio de la FUNDACIÓN AMATA,  como  sede permanente de la Colección de Botones  Destro, y sede temporal de exposición de otras colecciones. 

 Es una actividad que nace con el propósito de crear una herramienta que promueva:

  • La actividad del coleccionismo como medio para el uso del tiempo de ocio de forma adecuada, divertida, sana y provechosa, especialmente en los jóvenes, personas con alguna discapacidad y la tercera edad.

  • Nuevos artículos comerciables entre los artesanos creando botones artesanales con materia prima del entorno,  que faciliten e incrementen la oferta artesanal de Panamá hacia el turista y que se constituya en un medio para mejorar la economía familiar.     

  • La divulgación del gran contenido histórico, político, social, económico y religioso que se puede obtener del análisis  de objetos tan pequeños como los botones.

  • Ofrecer otra alternativa de recreo a las familias, las escuelas, las cooperativas sociales y los turistas.

¿Cómo nace la idea?


 

Dos sencillos acontecimientos motivaron a la familia ítalo panameña, primero a involucrarse en la colección de botones y luego a presentar dicha colección en un museo.

 

En una visita a parientes y amigos en Italia, se despertó el interés por los botones al observar que era común encontrar la tradicional lata de galletas convertida, a través del tiempo, en almacén de botones de la familia, entre las pertenencias de las familias en donde existían abuelas mayores.

 

Al examinar los contenidos de estas latas se encontraban botones de gran variedad de colores, materiales, tamaños, formas y tecnologías de fabricación. Eran evidentes las diferencias entre los botones de una lata y otra. Esta diversidad despertó la curiosidad y condujo a investigar las causas y mensajes transmitidos por esos pequeños objetos.  Al final, se llegó a considerar que, si bien el botón es de uso común y puede pasar desapercibido, posee muchos mensajes y merece ser coleccionado.

 

Posteriormente, al hacer un ejercicio similar en otros países, se evidenció qué  los botones son testigos de una secuencia de hechos y costumbres lo que fortaleció el interés en estudiar la relación entre el botón y la historia, la economía, la moda, las costumbres y la religión, entre otros.

 

Coincidentemente, las investigaciones conducen a descubrir que, como oferta turística en muchos países como Italia, Estados Unidos de América e Inglaterra, existen museos de botones   lo que también motivó la idea de abrir al público la colección, primero creando una Fundación y seguidamente,  organizando un museo.

 

Es así que hoy  encontramos en Panamá  una idea materializada que permite a un país sin grandes tradiciones en fabricación de botones, ni de moda, ni economías impactadas por estas actividades, ofrecer un espacio donde se puede compartir el interés de los botones con otros actores de la sociedad que podrán ver estos pequeños objetos con enfoques diferentes.